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Los mejores coches de segunda mano: ¿cómo elegirlos?

Comprar un coche implica una importante inversión de dinero. Muchas veces se hace un gran esfuerzo para ahorrar y tener lo mejor que el bolsillo puede pagar sin comprometer el presupuesto ni sobre girar la economía familiar. Aunque sea de segunda mano, se debe hacer una elección cuidadosa para que, más adelante, no haya problemas.

A continuación se darán algunos consejos para comprar coches de segunda mano de manera segura y con garantías de hacer una buena elección.

Los mejores coches de segunda mano: ¿cómo elegirlos?

¿Qué se necesita?

Antes de comprar cualquier coche, la característica que delimitará la búsqueda entre las distintas marcas o modelos será el uso que tendrá. ¿Es para viajar en carreteras muchas horas?, ¿para ir al trabajo en la ciudad?, ¿tienes hijos en edad escolar a quienes llevar al colegio, al fútbol, a clases de ballet o de piano?, ¿es una familia grande con mascotas o para una sola persona?

Al responder todo esto será más fácil decantarse por un modelo u otro. El uso y la cantidad de personas ayudará a saber qué tamaño de coche se necesita y cuál ofrece mejores prestaciones.

Investigar

Antes de hacer cualquier inversión hay que mirar bien el mercado. Esto aplica para coches de segunda mano y también para los coches km 0. Existen muchas marcas en el mercado con diversos modelos que ofrecen prestaciones similares y sus precios varían mucho.

Esto es así sobre todo en los que ya han tenido dueños y no son nuevos. Por eso hay que ver el año, el modelo y las características.

Lo mejor es elaborar un cuadro con varias columnas y filas en las cuales anotar la marca y el modelo, el año, el precio, dónde lo venden y las características principales que se enumeran en el sitio donde verlo.

Tras esto se debe comprar la relación precio-calidad y elegir el que mejores prestaciones brinda con respecto al precio. No se trata de comprar el más barato solamente, sino el que ofrezca más confort y mayores atributos por determinada cantidad de dinero.

El presupuesto

Por supuesto que los coches con menos kilómetros recorridos y más nuevos van a ser más caros que los más antiguos y con más kilometraje. Una vez que se tiene claro el o los modelos de coches que interesan hay que establecer la cantidad de dinero disponible para la inversión.

Este presupuesto tiene que ser realista y no sobrepasarse de un límite lógico de los gastos que se puedan asumir. Además, no solo es el precio del vehículo, sino también su gasto mensual de combustible, mantenimiento y el coste de sus refracciones.

Un sitio confiable

Cuando se va a comprar un coche o furgonetas de segunda mano, el vendedor es algo muy importante. Lo mejor es elegir una empresa que se dedique a la compra venta de vehículos, por encima de particulares.

Estas compañías son expertas y poseen los permisos para operar, la seriedad de ofrecer coches que no sean una trampa y pueden ofrecer los informes de la DGT para constatar la calidad del producto que se compre.

Además, pueden proporcionar asesoramiento en caso de dudas y ayudar a elegir el coche que mejor se adapte a las necesidades de cada persona o cada familia.

La revisión

Jamás debe pagarse sin antes ver y probar el coche. No existe nada como sentarse ante el volante y conducirlo. Verificar el estado del motor, los cambios, las luces, las ventanas, las puertas, el aire acondicionado y la calefacción, así como los elementos no homologados.

Lo ideal sería probarlo con un mecánico de confianza, pues estos técnicos pueden detectar fallas o pueden establecer si el precio está acorde a las características, modelo y año del coche.

La documentación

Los papeles de cualquier tipo de coche o furgoneta que se compre deben estar en regla. Los concesionarios están debidamente acreditados para ello y los tienen disponibles. Sin embargo, si se va a comprar el coche a su dueño de manera directa, se deben pedir los documentos, el informe de la DGT y verificar que todo esté acorde a las leyes.

Esto es particularmente resaltante si el coche se va a comprar fuera de España. Las naciones de la UE tienen sus normas, pero nunca falta alguien que intente violarlas.